¡Mamá, no difundas más fakenews!: Competencia mediática como antídoto a las noticias falsas. Y mucho más

Mi madre, a quien admiro y que tantas cosas me ha enseñado, tiene la mala costumbre de compartir, de vez en cuanto, información falsa por WhatsApp, sobre todo alertas, siempre con el argumento de «por si acaso». Yo me rio un poco de ella, le digo que es una tonta del bulo (término que he copiado a @GuardiaCivil, que utiliza constantemente #tontodelbulo y me encanta) y también le explico unos trucos para reconocer fácilmente una noticia falsa. Y la verdad es que hace mucho tiempo que no comparte un bulo, porque ella enseguida lo pilla todo. Esta es una prueba de que la educomunicación no solo es de padres a hijos, también de hijos a padres, de nietos a abuelos… De todos a todos.

Os dejo este vídeo en el que Clara Jiménez (@cjimenezcruz), cofundadora de Maldita.es (un portal que se dedica a desmontar noticias falsas o, como dicen ellos, periodismo para que no te la cuelen, nos explica como identificar las llamadas fake news que tan de moda están.

Pero la competencia mediática engloba mucho más. La competencia mediática es el conjunto de capacidades que desarrollamos para interactuar con los medios. Esta competencia ha de contribuir a desarrollar la autonomía personal de los ciudadanos y ciudadanas, así como su compromiso social y cultural (Ferrés y Piscitilli, 2012). Por poner algunos ejemplos, la competencia mediática es la que determina si nos creemos o no una fake news, si hacemos un uso buen o un mal uso de las redes sociales o si compartimos la información de manera segura en la red. Es decir, en nuestro día a día nos enfrentamos a diferentes situaciones que resolveremos mucho mejor si somos personas con competencia mediática, personas que sabemos desenvolvernos en el entorno mediático en el que vivimos.

Hay mucha literatura académica acerca de la importancia de que la competencia mediática se incluya en la educación obligatoria y ha habido ciertos avances, aunque sin duda insuficientes. Pero no podemos olvidar que la competencia mediática ha de ser adquirida transversalmente por los menores y que en nuestras casas podemos contribuir a que nuestros hijos tengan autonomía para interactuar con los medios y consigan hacer un buen uso de ellos. Y la mejor manera de enseñar, cómo no, es dando ejemplo.

En la siguiente infografía, tomada del proyecto Educared de Fundación Telefónica, se exponen las seis dimensiones básicas que comporta la competencia mediática.

Bibliografía:

 Ferrés, J. & Piscitelli, A. (2012). Media Competence. Articulated Proposal of Dimensions and Indicators. [La competencia mediática: propuesta articulada de dimensiones e indicadores]. Comunicar, 38, 75-82. https://doi.org/10.3916/C38-2012-02-08 (20/03/2019).

Maldita.es

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